En un mundo cada vez más digital, donde las pantallas ocupan nuestras manos y mentes, estamos olvidando un recurso poderosísimo para estimular el cerebro: nuestras actividades manuales.
Pero ¿sabías que tejer, pintar, modelar, recortar, dibujar o armar rompecabezas puede ser tan útil como una sesión de entrenamiento mental?
Las actividades manuales no son solo pasatiempos: son herramientas terapéuticas y cognitivas probadas para prevenir el deterioro mental, fortalecer funciones ejecutivas, mejorar el razonamiento lógico, e incluso ayudar en el tratamiento del Alzheimer.